jueves, 5 de septiembre de 2013

"Así de loco y extraño"

Cap. 2: Y las cosas pasan rápido



Cuando Jaejoong había llegado a la plaza, después de salir de su trance completo de no creer lo que había pasado en tan solo 10 minutos de comunicación con su compañero de Universidad; de prácticamente rogarle a su madre para que lo dejara salir (benditos parientes que llegaban en ese momento), prometiéndole que volvería temprano, que se abrigara, tener que esquivar las burlas de sus pequeñas hermanas y por ultimo ir casi corriendo al lugar de destino, Changmin estaba recargado en el tronco de un árbol con auriculares puestos.

Jaejoong no se había detenido en la apariencia ajena, sino hasta que vio a Changmin esperándolo con ese cortaviento nada llamativo, unos jeans gastados en la parte de los muslos y unas zapatillas que más parecían zapatos.



—Por un momento pensé que no vendrías y que recibiría un interrogatorio demasiado largo cuando llegara solo de nuevo a casa.

Jaejoong, aún con la respiración entrecortada, se permitió sonreír abiertamente después de haber trotado los diez minutos de su casa a la plaza, que en esa oportunidad resultaron ser menos. Ahora, agradecía vivir en un barrio universitario.

— ¿Me crees capaz de dejar a alguien plantado?

—Te conozco hace muy poco, puedo esperar cualquier cosa, ¿no lo crees, hyung?

Estaba de más decir que Jaejoong se había sentido ofendido ante algo como eso, pues no creía dar una impresión mala de sí mismo. Sí, tal vez fuera un poco sobrio para vestirse, pues la parte mayor de su ropa era negra, pero eso no quería decir que no fuera de confiar o que se trataba de una persona que podía engañar con facilidad: él no era malo. Que injusta eran las apariencias.

—Jó, eso me ofende, ¿eh, dongsaeng? Créeme que soy bastante de fiar, además ya estoy aquí y creo es lo que cuenta, ¿no?

Changmin, para sus adentros, tuvo que reconocer que lo último dicho por el mayor tenía bastante de razón, sería algo sin sentido no reconocerlo y decir todo lo contrario. Y así mismo, Changmin tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no dejar ver sus más profundos pensamientos desde que había visto a ese joven dos años mayor que él la primera vez en el campus de la universidad.

Varios movimientos de cabeza en forma negativa fue el factor que ayudó a Changmin a olvidar esa sensación de querer tocar la, aparente, suave piel de su hyung.

"Changmin, déjalo"

— ¿Cómo va el cumpleaños, Changmin-ah?

El menor no debió girar el rostro tan brusco, se hubiese ahorrado un futuro dolor de cuello y un acercamiento muy peligroso al rostro contrario. Lejos de asustarse, Changmin solo sintió sus mejillas un tanto rojas, tal vez demasiado para su propio bien. Sentía calor, cosa extraña si se colocaba a analizar el tiempo: día nublado, a punto de llover y con un frío que calaba hasta los huesos. Bueno, tal vez no tanto, se reclamó.

—Ahm, más o menos. No es que estuviese aburrido, pero mis padres han invitado a muchos familiares. Siempre hacen lo mismo para todos los años.

Jaejoong, por un momento, sintió compasión por el menor, pero fue algo muy mínimo, totalmente escaso, después de todo a él le pasaba exactamente lo mismo para su fecha de cumpleaños como para la de sus hermanas. ¿La diferencia? Jaejoong, después de un rato, prefería ir a su habitación a encerarse, más cuando comenzaban con raras preguntas.

—Oh, entiendo... Entonces, ¿vamos? —Changmin no pudo estar más de acuerdo con el mayor.

El camino a casa de Changmin no había variado mucho en cuanto a conversación, habían retomado temas que había hablado por Twitter, por lo mismo las palabras fluían, como si se tratara de una obra bien escrita y no una conversación de segunda instancia.

—Entonces, ¿han ido bien con el nuevo jefe de carrera?

—Nos trata bien, de hecho está más atento que el anterior con respecto a los bloques y las dudas que tenemos con respecto a estos.

El mayor de ambos no hizo más que asentir, comprendiendo sin problemas lo que el menor le decía. Además, no era algo muy complicado, él también tenía jefe de carrera, sabía cómo funcionaba ese sistema.

—Aún tengo la duda de porqué me invitaste a mí y no a ese amigo tuyo que siempre mencionas en Twitter. —Jaejoong no se dio cuenta de lo que había dicho sino hasta que el menor le había respondido.

— ¿Estas pendiente de mis tuits? Bueno, no importa, no eres el único. Con respecto a Junsu: no pudo ir, porque lo obligaron a salir de la ciudad. Me pidió disculpas hasta por si acaso, de hecho... —En un movimiento que Jaejoong no vio venir, Changmin sacó, lo que el mayor supuso, su móvil para mostrarle algo en la pantalla—, lo sigue haciendo, ¿ves?

Jaejoong se permitió reír, un tanto enternecido por la amistad que ambos mostraban. En la pantalla de móvil reposaba un mensaje de texto repleto de emojis tristes y unas tantas palabras de disculpas que Jaejoong se dio el trabajo de descifrar: estaba un poquito complicado.

— ¿Por qué no le respondes que está bien, que no es su culpa? Se nota muy arrepentido.

Changmin rió a medida que caminaba y miraba hacia el cielo ya un poco más oscuro que minutos anteriores: cinco de la tarde también era tarde.

—Dejemos que Junsu se exaspere unos minutos más hasta que sienta la necesidad de llamar. Te apuesto a que no será mucho tiempo a partir de ahora.

Jaejoong tuvo que hacer el esfuerzo para cerrar su boca cuando escuchó y vio a Changmin reír. Bien, eso había sido demasiado para él. La forma asimétrica que habían adoptado los ojos de Changmin era algo que Jaejoong no iba a poder olvidar con facilidad, claro que no. Y el sonido leve que había producido la carcajada ajena sólo ayudaría a que la tarea de olvidar se volviera nula.

— ¿Estamos muy lejos? —Llevaban poco más de diez minutos caminando y Jaejoong se sentía perdido, he ahí la razón por la que su pregunta había nacido. Changmin negó en respuesta.

—No es que nos estemos demorando, es sólo que quiero pasar a comprar algo antes de ir directo a casa. Quiero dar suspenso, es mi cumpleaños. —Changmin miró a su mayor y lo encontró cubriendo su boca con el dorso de su diestra: estaba tratando de ahogar una carcajada demasiado exagerada, pero eso fue algo que Changmin no comprendió al instante, de hecho tales intenciones las notaría mucho tiempo después.

Jaejoong se encogió de hombros y continuó caminando sin alegatos. Llegaron a un mini supermercado al cual Jaejoong decidió no entrar sino que más bien esperar afuera. Cuando Changmin le dijo algo cómico, una frase loca como: te vas a arrepentir, y entró al local, Jaejoong recordó un pequeño detalle que había pasado en alto completamente: no llevaba regalo. Bueno, eso no estaba nada, nada bien.

En un estado de pánico interno, Jaejoong revisó todos sus bolsillos (abrigo y pantalón) con la esperanza de encontrar algo, pero no había sido así, ni siquiera llevaba dinero como para comprar un 'engañito'. Un sentimiento extraño le invadió, algo parecido a la culpa. Al momento en que Changmin salió del local, con bolsas en las manos, con productos que Jaejoong no tomó en cuenta, el menor comenzó a hablar de cosas que el mayor no entendió porque el pensamiento de: “no te tengo un regalo”, no le dejaba en paz. Su rostro lo estaba comenzando a demostrar.

— Hyung.

Jaejoong no estaba escuchando palabra alguna, su vista estaba demasiado entretenida en el suelo y sus pensamientos muy ocupados en armar una disculpa.

— ¿Hyung? —Esta vez Changmin preguntó. Su compañía no le estaba prestando atención y más parecía que estuviese por completa sola, pues caminaba a una dirección muy contraria a la suya.

—Jaejoong. —Fue en ese momento en que el mayor detuvo sus pasos y miró hacia todos lados en busca de la voz que le llamaba.

— ¿Qué haces allá atrás, Changmin-ah? ¿Cómo puedes dejarme caminar solo? Después llegas sin compañía a tu casa. —Changmin no entendía, ¿en serio su hyung le estaba diciendo eso? No lo creía por muchas razones y una de ellas era porque hace un rato que le estaba hablando y Jaejoong no lo estaba tomando en cuenta y estaba caminando prácticamente solo. Algo andaba mal.

—Repentinamente tomaste delantera y te olvidaste de mi presencia, hyung. Lo siento, pero no puedo darte la razón por esta vez.

Sonaba cómico, bastante a decir verdad, tomando en cuenta que era segunda vez que cruzaban palabras desde que se ‘conocían’ y ya estaban teniendo un pequeño encontrón de palabras. No es como si les importase, además fue un detalle que no notaron en ese momento.

—Eso no es... —La palabra verdad iba a salir de su boca, pero no lo hizo, pues supo y se dio cuenta que no tenía las de ganar: iba distraído, eso no lo podía refutar por mucho que quisiera.

Changmin le miró triunfador como si de pronto eso se hubiese convertido en una pelea entre ambos.

—Como sea, hyung, ya vamos, porque no quiero un interroga–

—No te traje un regalo.

Y ahí iba una vez más: hablando antes de pensar. En realidad había estado pensando mucho en si decirle o no la situación en la que se encontraba, pero antes de darle muchas vueltas, las palabras habían salido de su boca.

— ¿De qué estás hablando? —Changmin observó la mirada baja de Jaejoong y, tuvo que reconocer, que se había sorprendido. ¿De cuándo a él, Changmin, le interesaba que las personas llegasen con regalos a su fiesta de cumpleaños? Ah, cierto, Jaejoong no sabía de eso. —Yo no te invité para que me trajeras algo, a mí lo que menos en importan son los regalos, hyung. —Changmin se acercó a Jaejoong y dejó caer su puño izquierdo en el brazo derecho del mayor. —Así que cambia esa cara y vayamos a casa, mamá pronto comenzará a llamarme. —El menor tuvo la oportunidad en sus manos de molestar al mayor, pero algo le detuvo, algo que tenía que ver con la expresión que su hyung llevaba en ese momento.

—No me gusta llegar así a las fiestas...  —Jaejoong parecía un verdadero niño chico, él eso lo sabía sin necesidad de que se lo dijeran. Changmin por su lado lo vio hasta como un acto adorable. Y a su vez, el menor pensaba que pudo haberle tomado el pelo un par de minutos antes de decirle la verdad; en otra oportunidad lo haría, claro, si es que se presentaba.

—Yah, si tan mal te sientes, préstame tu juego de Naruto algunos días, eso será suficiente. —Y como si tales palabras fuesen una especie de conjuro, Jaejoong sonrió a medias: no era mala idea, sin embargo no se sentía del todo contento con ello.

—Conservarás ese juego tanto como quieras. Tengo que aliviar éste extraño malestar de alguna forma. —Una carcajada de parte de ambos se dejó escuchar poco después de que Jaejoong hablara.

Después de eso, de un par de palabras más (en donde el mayor seguia diciendo lo arrepentido que estaba) comenzaron a caminar en serio hacia la casa de Changmin. Fueron poco menos de cinco minutos los que se demoraron en llegar.

Jaejoong tuvo que ocultar el nerviosismo que le embargó al pasar por el pasillo de calle hasta llegar a la puerta de la casa de Changmin. No conocía a nadie de allá dentro, ni siquiera a la madre de su dongsaeng. Además, el bufido de Changmin cuando vio los autos estacionados fuera de su casa, le indicó a Jaejoong que los familiares aún no se habían ido. Su estómago dolía un poco por eso.

—Hyung, ¿te vas a quedar ahí? —Jaejoong se había detenido a dos pasos bastante amplios frente a la puerta de la casa. No recordaba sentirse tan nervioso en mucho tiempo.

—Ah, no, lo siento, es que no conozco a nadie.

Changmin hizo un ademán con su mano restando importancia. —Me conoces a mí, eso es suficiente para que dejes de sentirte incómodo. —Jaejoong agradeció ese gesto de apoyo.

Changmin pasó las bolsas con picadillos a su hyung para que la tarea de abrir la puerta se le facilitara. Nada más al verse abierta se escucharon voces, unas que provocaron que Jaejoong se sintiera como en casa (por extraño que eso pareciera) y ya no sentir ese malestar de incomodidad.

— ¡Llegamos! —Anunció el menor al cerrar la puerta tras su hyung.

— ¿Ven? Y ustedes diciendo que se había perdido. —Una señora no joven, pero tampoco mayor, apareció por la entrada que daba al living. Llevaba un mandil y un mantel en las manos. Su cabello corto estaba sujeto por una media coleta, mientras que el resto caía libre. Jaejoong supo de inmediato que se trataba de la madre de Changmin: eran idénticos.

— ¿Quién dijo eso? Me hacen sentir como un niño y hoy estoy cumpliendo mis 23 años.

—Pero sigues viviendo con nosotros, así que eres como un niño aún para mí. —La señora se había acercado lo suficiente a Changmin para tomar sus mejillas con una delicadeza que a Jaejoong le hizo sonreír. La señora había pasado de él, no sabía si a propósito o no. —Oh, ¿este es tu amigo, Changmin? ¿Por qué no lo habías presentado? —Jaejoong sacó el pensamiento de que había sido ignorado. Ahora la mujer lo miraba de arriba a abajo, como si quisiera comprobar algo.

—Jaejoong, Kim Jaejoong, mucho gusto. Gracias por aceptar mi presencia en la fiesta y en su hogar. —El joven se inclinó aún sosteniendo las bolsas en sus manos. Su madre siempre, desde que era pequeño, le había recalcado que tenía que ser cortes cuando llegara a alguna casa.

— ¿Por qué eres tan formal, hyung? Mamá se burlará de ti. —Changmin negó cuando vio el accionar ajeno. Sólo hizo que Jaejoong se sintiera avergonzado.

— ¡Yah, Shim Changmin! —La madre reclamó. —No seas así con Jaejoong, él que tan bien se ha presentado. —La mano de la mujer viajó hasta el hombro del joven nombrado—. Ignóralo, a veces es muy molestoso cuando se lo propone. —Era como si de pronto la madre de Changmin supiera que era la segunda vez que intercambiaban palabras.

—Mamá.

— ¿Qué? Es la verdad. —A Jaejoong le agradó la mamá de su dongsaeng. — ¿Por qué no pasan un rato a compartir con tus tíos, Changmin? Están a punto de irse.

Changmin miró a Jaejoong y en su mirada estaba clara la interrogante de si iban o no. Jaejoong sonrió en respuesta «¿Por qué no?». Changmin apuntó con su cabeza hacia la entrada del living. Jaejoong se inclinó una vez más frente a la madre del menor antes de encaminarse hacia donde Changmin le había señalado. Para su sorpresa, cuando se asomó, había un grupo de cinco personas. Tres adultos y dos niños jugando en la alfombra, y había entrado solo. Cuando miró a su espalda, se dio cuenta que Changmin ni su madre estaban ahí. Jaejoong tragó saliva con exageración.

— ¡Hey, muchacho, ven aquí! —Jaejoong miró con recelo al llamado del hombre: por su físico y expresión supuso que se trataba del padre de Changmin. El caballero estaba sentado en el sillón principal con una copa de vino en la mano derecha. Con la izquierda le hizo una seña a Jaejoong para que se acercara. Éste lo hizo aun estando un poco nervioso. — ¿Cómo te llamas? Changmin sólo nos dijo que iba en busca de un amigo.

Cuando Jaejoong caminó en dirección al gran sillón de la habitación, se atrevió a responder. No reparó en la presencia de las otras personas. —Jaejoong, Kim Jaejoong, señor, mucho gusto. —Realizó una inclinación con su cuerpo que hizo sonreír al hombre sentado.

—No te preocupes por formalidades, aquí nadie es muy quisquilloso con respecto a ello. —Jaejoong agradeció a la sonrisa con una propia. —Pero vamos, siéntate. Mi esposa e hijo deben venir en camino con algo para comer. —La mano libre del hombre señaló el puesto vacío del sillón que estaba al frente de Jaejoong. El joven no reaccionó hasta segundos más tarde. «Gracias» murmuró acto seguido.

Muy contrario a lo que Jaejoong imaginó, la conversación con el padre y los tíos de Changmin fluyó sin mayores contratiempos. Los tíos comenzaron con unas interrogantes amenas, de esas que se basaban en la carrera de Jaejoong y de sus ambiciones. De las veces que el joven miró de soslayo al padre de Changmin, lo encontraba mirándolo con interés, la copa alzada y sonriendo. Jaejoong se sentía nervioso, porque cada vez que hablaba de su carrera un extraño sentimiento de satisfacción le envolvía: gustaba de lo que hacía.

Ninguno de los presentes notó la presencia de Jihye, la madre de Changmin, y de Changmin, sino hasta que la mujer se acercó a la mesa de centro a colocar algunas cosas para picar. La fiesta no estaba en su mejor punto, pero era bastante cómodo.

Jaejoong continuó hablando, respondiendo a las interrogantes que ahora Jihye le hacía. Changmin, sentado a su lado, de vez en cuando estiraba la mano para sacar un snack y llevárselo a la boca, mientras el resto del tiempo miraba de reojo a su hyung. No conocía ese lado del mayor, nunca lo vio venir a pesar de que mantenían largas conversaciones por Twitter. Fue en ese momento en que Changmin sintió curiosidad por la persona que estaba a su lado, por saber cómo era y que actitudes tenía, más de esas que no veía venir.

—Jaejoong, ¿te vas a quedar? Se puede hacer más tarde y no es la idea que estés tan poco tiempo aquí. —Jihye preguntó después de venir de la cocina con bebidas para todos. Los primos de Changmin, los dos niños que estaban jugando en la alfombra, estaban a punto de dormir: sus ojos de estaban cerrando de a poco. —Además, la torta aún no la servimos y está exquisita, la preparé yo.

—No sé si pueda... No le dije nada de eso a mi madre y si no llego se puede preocupar. —El pesar y la sorpresa se escuchó en su voz. De más estaba decir que tal proposición no la esperaba. Y lo que había dicho era como una vil excusa, él ya no era un niño, sabía lo que hacía, pero aún así sabía que debía avisar. Sin embargo ahí comenzaba su otro problema: no estaba preparado para una cercanía tan pronta.

—Puedes llamarla, avisarle que te quedarás en casa de un amigo, que mañana a primera hora estarás allá de vuelta. —Hoonhan, el padre de Changmin, intervino con su comentario con suavidad. Acomodándose en el sillón, se inclinó hacia adelante un par de centímetros—. Puedes decirle también que somos gente normal, que no te haremos daño.

—Papá. —Por mucho que el llamado de Changmin se pudo tomar como un «Ya basta», su risa continua mostró todo lo contrario. —Puedes llamarla, avisarle, mi habitación es lo bastante amplia para dos personas.

—No se les ocurra intentar cosas extrañas, ¿eh? —Jaejoong, al principio, no entendió a que se debía ese comentario de Jihye—. Changmin, debes tomarlo con calm–

—Hyung, ¿por qué no le avisas de inmediato? Se puede hacer más tarde luego. —Jaejoong tampoco entendió el nerviosismo de Changmin, pero asintió y salió de la habitación hasta el pasillo para llamar a su madre.

Esta llamada no fue mucho lo que duró. Su madre no hizo mayores preguntas, sólo algunas que se basaban en la localidad de la casa de Changmin. El resto de la conversación se basó en palabras como "cuídate", "si necesitas algo me llamas", "no te vengas muy tarde", "ayuda en la casa" y otras más que hicieron sentir a Jaejoong como si tuviera 15 años y no los 25 desde hace un par de meses.

Jaejoong, a paso lento, revisando cosas en el móvil, llegó nuevamente al living en donde escuchó algo que le hizo subir los colores a la cara.

—Es realmente tu tipo, se ven bien juntos. Changmin, como mamá, tienes mi permiso para salir con Jaejoong.

— ¿Ven? Por este tipo de cosas no les quería contar. Ahora no podré tener amigos.

—A nosotros no nos engañas, somos tus padres. —Hoonhan dejó ir las palabras como si fuese lo más normal del mundo. Los primos de Changmin intercalaban miradas entre los adultos y los tíos del mismo se removían incómodos en sus asientos.

Jaejoong creyó que Changmin iba a decir algo más, pero no fue así. Esperó otros pocos segundos antes de caminar lo poco que le faltaba para llegar al sillón.

— ¿Todo bien? —Changmin tenía la vista fija en Jaejoong. Su hyung había llegado rojo, y con pasos torpes. Tiempo después se daría cuenta que Jaejoong siempre era torpe para caminar.

— ¿Ah? Sí, sí, está todo perfecto. Avisé y no hay problema alguno. —Sonrió cual infante. Se repitió en su mente que nada sacaba con pensar de más las cosas, de darse ideas equívocas. Tal vez, sólo tal vez, a Changmin lo estaban molestando y nada más.

Las doce de la noche llegaron en el momento justo en que se partió la torta. Changmin se había negado por completo a que le cantaran el famoso "cumpleaños feliz", pero su madre, tocándole sentimientos con raras palabras, le hizo desistir a su idea. Como si se tratara de sus 10 años, todos los presentes entonaron un cumpleaños feliz y él solo se dedicó a escucharlos; igual, no le molestaba.

Las 01:30 am llegaron antes de que todos se dieran cuenta. Los primos de Changmin se estaban quedando dormidos en el sillón sobre las piernas de sus padres. La conversación estaba siendo tan amena, entretenida, agradable (y un sin fin de otros sinónimos para titularla) que Jaejoong en ningún momento sintió que conocía a esas personas por primera vez. Era extraño, pero era así.

Los tíos de Changmin tomaron sus cosas y se fueron, cuando las dos de la madrugada ya estaban entrando. A Jaejoong le picaban los ojos, pero no era por sueño o cansancio, sino que más bien porque la luz de la habitación era tan baja que le molestaba un poco. Changmin no lo supo en ese momento.

—Hyung, ¿subamos? Para jugar un poco antes de quedarnos dormidos. —Fue una sugerencia sin dobles intenciones, una con la que los padres de Changmin dejaron ir una risa mal disimulada. Ese accionar logró que Changmin les mirará con reproche, pero no que dijera algo al respecto. Los mayores no pudieron más que sonreír.

— ¡Changmin, ya sabes qué puedes y no puedes hacer!

—Los comenzaré a ignorar olímpicamente de ahora en adelante, a los dos.

Y sin más, Changmin había empujado con suavidad del hombro de su hyung para que comenzara a avanzar hacia la salida de la habitación. Ninguno vio como la mirada maternal y paternal llegaban a cada adulto respectivamente; ellos tampoco hicieron ademán alguno para que los jóvenes lo notaran.

Changmin y Jaejoong subieron las escaleras llegando en pocos segundos al segundo piso. Jaejoong tenía que reconocer que el segundo piso era mucho más acogedor que el primero, eso lo relacionó por la vista a las piezas que había. Se encontró con una puerta extra continua a la de su dongsaeng y se preguntó si Changmin era hijo único o si tenía un hermano o hermana más. Su curiosidad la dejó ver minutos después cuando ya estaban dentro de la habitación, Changmin había prendido la luz de ésta y se había sentado en su cama.

— ¿Eres hijo único, Changmin?

Jaejoong observaba la  alcoba que se presentaba frente a él: las paredes eran de color claro, las cortinas eran de un color azul más claro que el azul marino que tenía el cobertor y las almohadas de la cama de Changmin. Frente a la cama, al lado de un escritorio (en donde reposaba una laptop) se encontraba un librero con algunas figuritas de colección, mientras que otras repisas estaban llenas de libros. Y ahí, en una esquina, bajo un montón de cables, Jaejoong logró reconocer lo que era una consola. Ya se estaba preguntando en dónde iban a jugar,

—No, tengo una hermana unos años menor que yo, pero no la viste porque anda en viaje de su curso. Mamá dijo que no hubiese ido si eso no conllevara una nota. —Changmin se encogió de hombros a la vez que se acomodaba a lo largo de su cama. A Jaejoong le dio cierta curiosidad la hermana de Changmin. ¿Y si se parecía a él? Rió ante ese pensamiento—. Hyung, ¿te vas a quedar parado ahí en el umbral todo el rato? Vamos, siéntete cómodo, no me hace gracia ver que no lo estás.

— ¡No, no es eso! Es sólo… ¿Qué importa? —Jaejoong caminó hacia la cama de Changmin se sentó a los pies de esta, ahí justo donde estaban las piernas del menor—. ¿Cómo se supone que dormiré aquí? No veo otra cama.

—Te diría que te pasaría la pieza de mi hermana, pero ella vuelve mañana por la mañana y se alterará si ve a un hombre dormir ahí. —Changmin se sentó en la cama mientras continuaba hablando—. Si te quedas aquí y yo voy para allá, pues creo que las cosas serían igual: no le guste que entre a su pieza.

— ¿También te pasa? Creo que todas las hermanas son quisquillosas con su privacidad, las mías hacen lo mismo.

— ¿Cuántas hermanas tienes?

Jaejoong se puso pensativo antes de responder. Changmin temió por la respuesta: —Tres hermanas menores y otras más grandes que ya tienen familia y todo eso. —La naturalidad con la que lo había dicho, logró descolocar un poco a Changmin, he ahí la razón por la una leve carcajada dejara ir—. ¿Por qué te ríes?

— ¡Son más de cuatro hermanos! Lo siento, no había hablado antes con una persona que tuviera una familia tan numerosa.

—Ah, es eso. Todos se sorprenden cuando les digo cuántos hermanos somos. No sé porqué lo hacen, yo lo encuentro normal.

— ¿En serio te lo preguntas? —Jaejoong asintió—. Bueno, es tu familia, es obvio que lo encuentras normal.

Jaejoong no entendió y tampoco era como si quisiese entender: aún tenía la duda de saber en dónde dormiría él. —No me respondiste, Changmin, ¿dónde dormiré?

Changmin suspiró con dramatismo antes de posar su mano en el hombro de su hyung y negar levemente con su cabeza, ocultando su vista al mirar hacia la cama: —Lamento ser yo quién te diga esto, Jaejoong-hyung, pero creo que tendremos que compartir cama por esta noche.

La respuesta de Jaejoong fue instantánea:— ¿Qué? ¿Es en serio? Yo no voy a dormir con un hombre.

—No te voy a morder, ¿sí? Tampoco es como si fuese mala persona como para que reacciones de esta forma. Me hieres. —No había ni un ápice de seriedad en su voz, eso Jaejoong lo notó y se preguntó si lo que decía era cierto o no, eso de que tendrían que dormir juntos.

— ¿Me estás hablando en serio o sólo estás jugando?

— ¿Tú qué crees? —Jaejoong tenía la impresión de que no podía confiar en esa sonrisa que Changmin estaba mostrando.

—Que estás jugando.

—Respuesta incorrecta, hyung, es en serio. Así que tú dime: ¿quieres un pijama o duermes sólo con ropa interior? —Changmin ya no estaba en la cama, había caminado hacia la cómoda en busca de algo que Jaejoong no descifró, porque en ese mismo instante se echó para atrás en la cama: su espalda dio de lleno en el colchón.

Jaejoong suspiró y cubrió sus ojos con su antebrazo izquierdo: —Suelo dormir con ropa interior, pero no creo que me haga mal dormir una noche con pijama, así que elijo pijama.

— ¿Eres vergonzoso? —La primera que había tomado Changmin en sus manos, la había lanzado hacia Jaejoong. La ropa cayó en las piernas del mayor.

—No, pero te vengo recién conociendo.

—Me haces ver como un pervertido.

— ¿Y cómo sé si eso no es verdad? —Jaejoong se incorporó en la cama y tomó el pijama entre sus manos. Lo miró con curiosidad: pensó que podría ser peor. Se trataba de una remera y un short. Con eso estaría bien.

—Sólo sé que no soy un pervertido, confórmate con eso de momento hyung.

—Está bien, está bien, lo haré, lo haré, me conformaré con tu palabra. —Jaejoong miraba a Changmin, como éste caminaba por la habitación sin ir a algún específico. Recordó algo que le tenía en aguas hace un rato—. Changmin, ¿a qué se referían tus padres con todas esas bromas? No las comprendí.

Changmin suspiró y agachó su cabeza cuando se paró frente a Jaejoong. —Tenía la esperanza de que las ibas a comprender y que tendría que responder a tu pregunta con sólo un sí o un no, pero acabaste con mis esperanzas hyung.

Jaejoong ladeó su rostro en son de duda: no entendía a qué se refería Changmin con eso que estaba diciendo.

—Soy gay, hyung, creo que eso será suficiente para responder a todas tus dudas. Mis padres lo saben hace unos días y no han hecho nada más que molestarme al respecto.

Jaejoong no dijo nada al respecto. Estaba en un leve estado de shock. No lo podía creer. Parecía todo sacado de una comedia, una comedia en que él era el protagonista. 


Hihi, Romi al mando, este es un fanfic que comencé hace un tiempo, pero que no había continuado hasta hoy. Evy me tiene con amenazas para continuar ><  
Desconozco si las lectoras del primer cap siguen ahí, pero el link está arribita, el que lo lleva a primer capítulo por si alguna quiere leerlo<3 
Gracias  a las que llegan hasta aquí. 

15 comentarios:

Carmen dijo...

Ohhh me encanto Romi!Tengo la seguridad por tus comentarios de un proximo futuro, espero que lo continues prontito :)

Emerald dijo...

-lectora reportándose-
Me parece que yo también comenzare a amenazar, parece que funciona bastante bien, (broma....)
Me encantaron los padres de Changmin tan relajados y bromistas con su hijo y su futuro "prospecto". Y para que hablar de Jaejoong, pobre recién se entera de que Min es gay, cuando se tiene que acostar (léase dormir) con el XD.
Muchas gracias por la actu de este fic, lo estaba esperando!!

Bichito_raro_ dijo...

Ahhhh me encanto!!!
Hasta los primos de Changmin entendieron todo y JJ no xD
bueno supongo que Changmin tendra que ser más explicito!
No me gusta el abuso pero que Evy te siga metiendo presion! xD
espero por el siguiente capo! ^^

lily dijo...

Yo sigo aqui!! Guauuu te tomaste tu tiempo..
Pero como seguiste te perdono un poco... y digo un poco porq como diablos lo dejaste hayyy!! Porfa contiiii mas rapidin siii??? Evy confio q presiones un poco masXD graciaaaasss me encantoo

Evy Chwang dijo...

Definitivamente vamos apresionarla jajaja y sé las mejores formas de hacerlo, pero también podemos motivarla con material shipper y comentarios <3

OH, respecto a este capitulo:

AKGJLSDGKSDGKSDLGK
Lo más lindo en todo el universo fue cuando Jaejoong pensaba que no tenia un regalo y que quiere conseguir uno, entonces yo me pregunto que podría regalarle~
Tengo una idea en mente que te diré por inbox en caso dé heheh <3

OH y la familia SHIM conociendo al futuro NUERO Jjeejejej <3
En serio me encanta, y cómo son tan familiares ahora, porque ¿sabes? suele suceder, en serio <3


GIVE ME THE CHAPTER 3.

Evy Chwang dijo...

*se cortó el comentario eish!*

Yo quiero ver cómo estos dos se van acercando, y tomando más confianza entre ambos y ¿que mejor comenzando al decir las preferencias sexuales?
¿Ahora que pensara Jaejoong? ¿Jaejoong se cree realmente hetero, a tenido dudas antes? ¿Ahora ve a Chami diferente y él mismo se replantea sus preferencias?

Muero. Muero. <3


kimlizzie dijo...

♥ me matan !!!!!! Quiero mas , ahora despues de la revelación que pasara? Me dejaste picada espero la conti pronto c:

Romi Leiva dijo...

El futuro de esto está pronto a ser revelado (?) sólo tienes que esperarlo, ¿vale? Ya pronto lo traeré, ai promes<3

Muuuuuchas gracias por leeeer *^*

Romi Leiva dijo...

Una de mis lectoras ; ;<3
Gracias por esperar todo este tiempo, y sí, funciona presionarme, así que con confianza no más u u
Los padres de Changmin van a continuar participando de forma bastante amistosa, sobre todo cuando Jaejoong está presente. No tienen pelos en la lengua (?) XD

Muchas gracias a ti por leer y esperar ;;<3

Romi Leiva dijo...

JeJe es bastante torpe y distraído xDD Changmin abusará un poco de ello más adelante. ¡Y será más explícito! Pero jugará un poco antes que eso pase :x

Evy presiona mucho, así que el cap ya está en proceso, está a nada de pasarse en limpio *^*

Graaaaaaaaaacias, Bichi, por leer<3

Romi Leiva dijo...

OTRA DE MIS LECTORAS ; ___ ;<3
Lo sieeeeeento mucho, pero es que quería dejar suspenso para el próximo capítulo (?)
Evy está presionando!!
Ya pronto estará, lo promeeeeeto
Gracias, gracias por leer y mantenerte a la espera ;;;<3

Romi Leiva dijo...

MI VIIIDAAAAAAA JSBDKVAKDBSK<3

Holito, gracias por estar aquí y motivando a lo comentario ; _ ; Evy, el futuro de este capítulo está en tus manos, está bajo tus presiones (?).

La familia Shim y Jaejoong tendrán un par de interacciones más, unas en donde Jaejoong y Changmin querrán meterse bajo tierra, así, de forma inmediata kqbzkabd (la idea te la cuento por inbox :x)... Jaejoong sí le dará un regalo, pero será en el cap 3, ese que tanto esperas. ¡Tenme paciencia!

La forma en cómo se irán familiarizando entre ellos, será un tanto extraña y fuera de lo común (o espero que así sea) ya lo verás*^*

Y el cómo Jaejoong toma la noticia de verá también en el próximo capítulo. En realidad en el 3 y en el 4. Tendrán una conversación un tanto "íntima".

YAH, mucho adelanto u ú

Graaaaaaaaaaaacias por leer y el comentario, Eevy<3

Romi Leiva dijo...

La revelación será un "gran" pasó y algo importante para lo que viene más adelante, eso en los próximos capítulos *^*
Muchas, muuuuuuuchas gracias por leeeeeeeeeeer<3

Junsa dijo...

Ahhh porque no lo sigues u.u es tan bello es mucho tiempo sin actu.... se que difícil pero hay que aprovechar cuando escriben fic lindo n.n porfa síguelo lo esperare

Romi Leiva dijo...

¿Estás ahí? Omg, acabo de ver este comentario ; ^ ;
Muchas gracias por leer, por esperar por este ff y y por encontrar lindo como lo hago♥
Pues, ahora mismo estoy escribiendo el próx. capítulo, así que si todo sale según lo planeado, antes de final de mes, llegaré con el tercero y espero que sigas aquí esperando por él<3