domingo, 19 de enero de 2014

"Así de loco y extraño"


Cap. 3: Un par de verdades y pensamientos.

Mientras Changmin iba en busca de la consola para comenzar a jugar de una vez el juego que su hyung había llevado hasta su casa, Jaejoong no pudo dejar de pensar en lo que su dongsaeng le había confesado hace tan solo unos pocos minutos atrás.



“O sea, no está mal que sea de esa forma, pero… se ve tan masculino que es extraño creerlo. Sí, tiene actitudes infantiles, pero… ¡¿Y qué hago yo cuestionando su sexualidad?! Deberían tenerme vetado el hecho de pensar, así podría tener excusas al momento de hablar. Pero, de hecho ya las tengo, porque todos dicen que hablo antes de pensar. Yo no creo que eso sea verdad. ¿Por qué siempre dicen esas cosas de mí? La que más lo dice es mi madre, cuando ella debería protegerme de todos esos entes que se hacen llamar mis hermanas.

¿Y por qué pasé a mí si estaba pensando en Changmin? Lo que más sorprende es cómo lo han tomado sus padres. Recuerdo que un compañero del liceo, cuando les contó sobre su condición sexual a sus padres, estos lo matricularon de inmediato en otro colegio, y eso que ya llevábamos más de medio año de clases.

Cómo sea, debo dejar de darle tanta vuelta. Pero sigue sorprendiéndome. Changmin es de las personas que tienen un encanto natural, que roba suspiros (los he escuchado) y podría darse el lujo de estar con quién quisiese. ¿Será así con los hombres…?

Quiero indagar…”

—Hyung, sinceramente, creo que sería buena idea que me prestaras un poco más de atención, ¿sabes?, sobre todo cuando estoy hablando.

Al momento de salir de sus pensamientos, Jaejoong estaba sentado muy a la orilla de la cama de Changmin y este estaba en cuclillas frente a él, mirándolo mientras sus antebrazos se apoyaban en sus propias rodillas. La diestra de Changmin, con el índice de la misma, dio un toque sobre la frente de Jaejoong a modo de juego, uno que produjo que el mayor riera y diera un golpe en el hombro izquierdo del más alto.

—Creo que he descubierto la forma de llamar tu atención cuando te has perdido en tus propios pensamientos, hyung —Changmin se puso de pie para terminar de instalar la consola al televisor.

Antes de acuclillarse frente al mayor, el más alto había comenzado a comentarle un par de cosas sobre sí mismo, como que gustaba de videojuegos (aunque eso el otro ya lo sabía), de algunas sagas de películas y, así mismo, de libros; sin embargo, cuando llegó la parte en donde se le preguntaba a la parte contraria, Changmin no recibió respuesta. Su “¿y tú, hyung?” quedó al aire y nadie había hecho un esfuerzo en responder. No le había molestado, pero necesitaba de una respuesta a tal acción.

—Lo siento, es una mala manía que tengo. ¿Me estabas preguntando algo? —Jaejoong habló mientras se sacaba las zapatillas y comenzaba a desabrochar su pantalón, en otras palabras, disponiéndose a ponerse pijama.

—Nada muy importante, solo un par de cosas que podemos hablarlo en otra ocasión —seguido de sus palabras, se encogió de hombros, dando la espalda al mayor. Al segundo siguiente se sentó a lo indio frente al televisor, dando la espalda al mayor, para prender la consola.

— ¡Yah, Changmin! No me puedes dejar con esa duda.

— ¿Estoy escuchando un desafío? Tengo que decirte, hyung, que me atraen los desafíos.

Jaejoong no supo cómo reaccionar ante ello, porque tales palabras no había llegado solas, sino que una mirada de reojo del otro les hizo compañía. El mayor mordió sus labios y su mirada se entretuvo en el borde del pantalón corto del pijama mientras sus dígitos pasaban por este.

— ¿En serio me vas a dejar con la duda? —Jaejoong alzó su vista para encontrarse con la espalda del otro. Dejó ir un bufido de frustración ante el hecho.

Changmin, poco después de escucharlo, de prender el televisor junto con la consola y dejarlo en el filtro del juego, se puso de pie con lentitud para mirar a su compañero de habitación por aquella noche. Se permitió reír a la par que miraba el techo del cuarto; poco después volvió a mirar al otro.

—Hagamos un trato, hyung, yo te digo qué te estaba diciendo mientras estabas perdido entre tus pensamientos, si me dices a qué le haces tú —Jaejoong frunció el entrecejo al no saber descifrar en primera instancia las palabras de Changmin. Sin embargo, cuando las ideas comenzaron a acomodarse cuales engranajes, el mayor abrió la boca para dejar ir unas palabras que jamás tuvieron la valentía de ser libres. Changmin no dijo nada al respecto.

Jaejoong comenzó a sacarse el suéter y la camisata que traía consigo y se puso la parte superior del pijama. Todavía no hablaba y su mirada, de vez en vez, se posaba en Changmin como si allí hallará las palabras correctas para expresarse.

—Me gustan las personas. No me importa si es hombre o mujer, simplemente me gustan sus actitudes. No te voy a decir que el físico no me interesa, porque sería una mentira muy grande —Caminó en dirección al menor hasta quedar frente a él. Fue en ese momento en que le miró directo a los ojos—. A mí me interesaría más tener una conversación contigo a que anduvieras de exhibicionista frente a mí —Changmin se permitió sonreír, pues lo que el mayor le estaba diciendo resultaba algo demasiado curioso para él, cuando siempre se había topado con gente que más miraba su físico a cómo era realmente. 

—Entonces… ¿No pasaría nada si en este momento ando sin camiseta? —No fue más que un tono juguetón que hizo que Jaejoong moviera su diestra de inmediato hasta el pecho del más alto. Sonrió de medio lado a la par que su cabeza se inclinaba hacia la derecha.

—No sabría responderte con exactitud, pero tal vez influya en el hecho de que me pudieras llegar a gustar. Tal vez, tal vez.

—Wuoh, eres osado, hyung, hablando de gustar solo cuando nos hemos visto dos veces. 

Jaejoong rió, cubriendo su boca con el dorso de su mano izquierda. Retrocedió tantos pasos fueron suficientes para volverse a sentar en la cama del dueño de casa.

—Pensé que tenías dudas sobre eso.

—Solo pregunté si eran hombres o mujeres quienes te atraían, tú has nombrado lo otro, no pongas palabras en mi boca, hyung —Changmin negó un par de veces con  su cabeza. Al mismo tiempo tomó su pijama y se dirigió hasta la puerta de la habitación—. Voy a ir a cambiarme al baño, no vaya a ser que te guste.

— ¡Ya deja de burlarte! —Al segundo de ser cerrada la puerta la almohada que Jaejoong había tirado hacia el menor cuando este había hablado chocó contra ella. El mayor en su posición suspiró y se movió. Sus manos sujetaban con fuerza las sábanas que se encontraban bajo ellas.

Si fueron segundos o minutos los que Changmin se demoró en cambiarse y en entrar de nuevo a la habitación, fue algo que Jaejoong no notó, pues estaba más al pendiente de ver el comienzo del videojuego que ya estaba puesto. Changmin, al ingresar, carraspeó con exageración para que el otro le mirara de nuevo, cosa que fue lo que sucedió.

—De esta forma ya no puedo conquistarte, ¿verdad? —Jaejoong ignoró por completo las palabras del recién llegado y se sentó en el suelo de la habitación, a una distancia bastante prudente del televisor. — ¿Me vas a ignorar?

—No te estoy ignorando, solo no te voy a responder cosas que no tienen sentido —Por mucho que Jaejoong trató de que su tono de voz se viera reflejada la ‘indignación’ por ser molestado hasta ese punto, no lo logró. Su risa brotó antes de que el otro siquiera contestara ante sus palabras—. ¿Por qué no mejor te sientas aquí a mi lado y probamos este juego? Tuve que hacer un gran esfuerzo para no comenzar solo.

El entrecejo de Changmin se mantuvo fruncido todo el tiempo que demoró en sentarse, que no fueron más de cinco segundos: —Está bien. ¿Es como el volumen anterior, verdad?

—Así es, así es. La diferencia es que trae más accesorios al momento de las batallas, pero sigue siendo básicamente lo mismo. Ni siquiera los mandos cambian, aaaaunque no te voy a decir qué hace cada uno, eso debes averiguarlo por ti mismo.

—De todas formas no te iba a preguntar. Veamos qué tan bueno eres, hyung.

—Te puedes sorprender. Aunque no lo parezca, soy bueno en estas cosas.

Fue desafío sin palabras claras, uno que ambos se tomaron en serio. El juego comenzó a correr, el sonido del mismo no hizo tregua a los gritos provenientes de ambos cuando un golpe era dado al otro jugador. Uno que otro golpe se vio presente y eso que simplemente se trataba de la primera batalla. De vez en vez reían, pero eso acababa tan pronto un nuevo ataque era lanzado.

¿Cuánto tiempo estuvieron jugando? Fue un misterio para ambos. ¿Cuántas batallas ganadas o perdidas? El juego se estaba encargando de anotar las historias y derrotar de cada jugador.
Cada victoria de uno era sinónimo de golpe al mismo. El primer jugador (Jaejoong) hasta ese momento en que quisieron dar un alto, a eso de las cuatro de la madrugada, llevaba una delantera de seis victorias, razón por la que el segundo (Changmin) estaba haciendo lo posible para que esa ventaja se viera disminuida.

Las cinco de la mañana y ninguno se daba juicio. Changmin solo estaba a dos victorias de alcanzar al otro y este, lejos de alterarse, estaba demasiado calmo para gusto del menor.

— ¿Te estás burlando de mí? —Hablar, se dijo Changmin, no había sido una buena idea: había tenido un pequeño despiste al mirar de reojo al otro, momento que este aprovechó para dar por finalizada a esa nueva ronda. Jaejoong ya llevaba tres victorias adelantadas.

—No, solo estoy disfrutando de estas victorias tan fáciles que me das.

— ¿Sabes que esto es injusto? Hoy acabo de jugar por primera vez esto.

— ¿No se te ha ocurrido ver las combinaciones? Eliges un personaje con los mejores poderes.

— ¿Traen las combinaciones? —preguntó el menor con incredulidad.

— ¿En qué época de videojuegos te quedaste? Creí que no las habías visto, porque te querías hacer el ‘sabelotodo’ —Jaejoong negó un par de veces con su cabeza antes de ponerse de pie—. ¿Dónde está el baño? Mientras voy puedes mirar los ataques de tu personaje.

—La puerta siguiente a la habitación de mi hermana —fueron las palabras que Changmin dejó ir poco después de asentir ante las palabras del otro.

Cuando en la pantalla aparecieron todas las combinaciones para realizar todos los ataques de su personaje, su cabeza fue a dar con poca suavidad al mando de la consola. ¿Cómo no se había dado cuenta? Podía, perfectamente, revertir la situación a su favor.

Jaejoong llegó pasado cinco minutos; venía arrastrando los pies y refregándose los ojos; en su frente quedaban restos de gotas de agua. Changmin dedujo que se había mojado la cara.

— ¿Tienes sueño? Porque de ser así podemos dejar este juego hasta aquí y continuar… otro día —se trataba de una invitación futura, pero con otras palabras. Jaejoong sonrió ante ello.

—Creo que puedo soportar un par de rondas más. Quiero ver si te sirvió de algo ver ese anexo.

—Já, ya verás que sí.

No necesitaron más palabras, antes de que dieran cuenta ya estaban jugando nuevamente. Los diálogos se vieron reemplazados por quejas, golpes y miradas de molestia, esta vez por parte de ambos jugadores. Pronto quedaron empate. Decidieron que aquella última ronda era la definitiva. Ninguno estaba dispuesto a perder: se había vuelto algo personal. El juego se dio por terminado antes de que lo notaran, antes siquiera de que hicieran el ademán de detener los movimientos en el mando.

El nombre del jugador ganador apareció en la pantalla.
Jaejoong levantó los brazos victorioso, Changmin echó la cabeza hacia atrás.

—Por un momento creí que me ibas a ganar, Changminnie~ —un verdadero llamado de burla y un medio abrazo de Jaejoong al otro había sido el detonante para que Changmin mirara hacia otra dirección, con un gesto de molestia—. Vaaamos, es solo un juego. Ya lo tendrás más tiempo y podrás ganarme en muchas más partidas.

—Pero una próxima vez no va a hacer lo mismo que hoy.

—Wuoh, esto me sorprende mucho —confesó Jaejoong al segundo de soltar a Changmin y este hacía lo necesario para apagar la consola y el televisor.

— ¿Qué es lo que te sorprende?

—Tu actitud. No pareces del tipo caprichoso, es solo eso —Jaejoong se tomó la libertad de recostarse en la cama de Changmin a la vez que hablaba. Estiró piernas y brazos antes de mirar en dirección al otro—. ¿Orilla o rincón?

Changmin apreció meditarlo unos segundos. Una mueca en su rostro y pronto sus manos hicieron gestos para que el mayor se moviera: —Tú al rincón, me desespero si me hallo encerrado.

—Es impresionante cómo uno conoce cosas de otra persona en una sola noche.

—Deberías dejar de sorprenderte tanto, hyung, créeme que no es la gran cosa.

—Ya va, ya va. —Esa noche hacía frío; Jaejoong lo agradeció, así la presencia de otra persona en la cama no sería tan incómoda, sino más bien necesaria. —Creo que… buenos días, Changmin.

El menor se había acomodado en la cama dándole la espalda al mayor; este en cambio hizo todo lo contrario. Sin embargo, eso no fue suficiente como para que no obtuviera respuesta del menor: —Buenos días, hyung, espero duermas bien.

Seguir aquella conversación no tenía sentido, mucho menos cuando Jaejoong comenzó a sentir los párpados pesados y Morfeo estaba a la espera de que cayera profundamente dormido. Con uno de sus brazos fuera de las mantas y el otro bajo su cabeza, dijo adiós al mundo real y el de los sueños le dio la bienvenida.


Si había dormido sus ocho horas de sueño (o tal vez algunas menos) fue una cosa que Jaejoong no tomó en cuenta al abrir los ojos y notar un peso extra en la zona de su estómago. Con la mano que no estaba tapada refregó sus ojos para aclarar su vista y, así mismo, observar que era eso que tenía encima. Quedó bastante desconcertado cuando se dio cuenta que era un brazo, el brazo de Changmin para ser más exacto. Una mueca de duda se apoderó de su rostro, después de todo él se había mantenido en su puesto, había sido Changmin quién había invadido “su metro cuadrado”. Se removió tratando de zafarse del agarre. Se encontraba bastante despierto. ¿Y si el otro cuando despertara le reclamaba? Urgh, estaba en dilemas mentales.

Un quejido de Changmin y el agarre más fuerte del brazo en su cintura le hicieron desistir de cualquier futuro movimiento.

—Yah, eres inquieto, solo… no te muevas.

Bien, eso tampoco lo esperaba. Changmin había balbuceado aquellas palabras, ni siquiera se había tomado la molestia de abrir los ojos. Jaejoong suspiró, derrotado; estaba de manos atadas, tampoco era su intención perturbar el sueño del otro. Y hubiese continuado de la misma forma si unos leves toques en la puerta, acompañados con un «Dejen de dormir y bajen a comer algo» de la madre de Changmin, no le hubiesen hecho sobresaltarse y, por consiguiente, que el menor se despertara completamente.

— ¿Tanto le costaba esperar 10 minutos más? ¿Tanto? Aún tengo sueño —al contrario de sus palabras, que daban la impresión de que no se iba a levantar, sacó su brazo de la cintura del mayor y se puso de pie; poco después ya estaba saliendo por la puerta de la habitación.

—Buenos días, dongsaeng, yo también dormí súper bien —Jaejoong suspiró. Conociéndose no demoraría más de cinco minutos en vestirse, así que fue eso lo que hizo.

Tras diez minutos, los que utilizó hasta para lavarse la cara y hacer sus necesidades básicas de la mañana, cruzó la puerta de la sala de estar que también compartía con el comedor, lugar donde la madre de Changmin sostenía una conversación con el mismo. Jaejoong no alcanzó a escuchar, pero imaginó que había sido un cruce de palabras que a ambos les había hecho reír. Changmin ya ni siquiera tenía el rastro de mal humor de hace unos minutos.

— ¡Oh! ¿Ya te vas? —la mujer preguntó nada más al ver a Jaejoong parado en el umbral de la puerta. El joven no tardó en negar con su cabeza, algo más bien automático—. Bien, entonces siéntate para que comas.

Asintiendo, el invitado de sentó junto a Changmin, quien estaba más entretenido en comer de sus tostada que de lo que pasaba a su alrededor. Jaejoong tuvo que reír ante tal hecho. La madre del otro al parecer notó el motivo de su vida, pues mientras ubicaba una taza de leche frente a él murmuró un: —No me extrañaría que el día de mañana me dijera que está saliendo con un plato de pasta.

— ¿No crees que eso es una exageración? Pasa que tengo muy en mente el que la comida es lo más importante que hay —si había tratado de defenderse, no lo había logrado.

—Ah, claro, claro, eso mismo que dices, Changmin —una mueca de fastidio por parte de su hijo y la conversación se había dado por finalizada.

Jihye hablaba de cada cosa que se le ocurría para conocer más al nuevo amigo de su hijo y este no hacía mayor problema en contestar todo el interrogatorio que estaba recibiendo. Changmin, en más de una ocasión alzó la voz con un «Mamá» para que esta no llevara más lejos las preguntas, porque sabía que podían hacer sentir incómodo a cualquiera. ¿Cómo lo sabía? Él ya había pasado por todas ellas, y eso que era su propio hijo.

No pasó más de un cuarto de hora cuando Jaejoong sintió vibrar su teléfono. Al mirar la pantalla se dio cuenta que se trataba de un mensaje de su madre: «Creí que ibas a llegar temprano, Jaejoong. Te estaba esperando con el desayuno. Era panqueques». Pudo haberlo interpretado como que estaba enojada, pero en realidad solo había sido para molestarlo, para hacerlo sentir incómodo por no cumplir su palabra. Rió ante lo infantil que podía llegara a ser su madre.

— ¿Algún problema, hyung? —Changmin hizo la pregunta con la taza no muy alejada de su boca.

— ¿Ah? No, es solo que mi madre me ha tocado sentimientos.

— ¿También lo hacen contigo?

—Todo el tiempo

Ambos rieron. Al parecer cada madre no era distinta a la otra. Jihye se sintió ofendida, he ahí la razón por la que un «Ya no me preocupo más por ti, Shim» salió de su boca, cuando en realidad no iba a cumplir nada de lo que había dicho.

—De todas formas ya debo irme. Mis hermanas deben de estar haciendo de las suyas en mi pieza. La invaden cuales ratones a la salida del gato —se encogió de hombros mientras se ponía de pie. No tenía ninguna cosa que ir a buscar a la habitación de su dongsaeng, llevaba todo consigo.

—Entonces… nos vemos otro día, hyung.

— ¿A qué hora vas a la Universidad el lunes? —cuestionó el mayor luego de despedirse de la madre de Changmin y dar las gracias correspondientes.

—Pasadas las 11. ¿Quieres que nos vayamos juntos?

 —Ah, podría ser, podría ser. Voy a hacer algunas consultas y ver si es necesario que vaya el lunes —Jaejoong apartó la mirada, ¿por qué mostrar el interés que sabía se notaba?

—Entonces te esperaré en la plaza hasta las 11:15, sino llegas a esa hora voy a suponer que no tenías necesidad de ir.

—O que tal vez me atrasé más de lo necesario —su índice diestro dio un par de vueltas a la altura de su barbilla—. Como sea, nos vemos pronto, Changmin.

En algún punto de la conversación habían comenzado a caminar en dirección a la puerta de la casa y la puerta de esta se había abierto. He ahí la razón por la cual las últimas palabras de Jaejoong fueron articuladas a algunos pasos de la entrada, hacia la salida, en un claro gesto de que ya se iba.

—Esperemos que ese pronto sea el lunes, hyung.

— ¡Dile que avise cuando llegue! —la voz de la madre de Changmin no tardó en dejarse escuchar segundos antes de que Jaejoong volviera a hablar.

—No es necesario que lo repita, ¿verdad? Ese grito hasta el vecino lo escuchó —el menor rió entre dientes y Jaejoong no tardó en imitarlo.

—Me voy, y avisaré cuando llegue. Gracias por la invitación y cuida mi juego.

—Como si fuese el mío.

— ¡Más te vale! —una despedida de mano y Jaejoong no miró más hacia atrás.

El camino a su casa se hizo extremadamente largo, primero porque le costó un poco el poder encontrar la plaza y segundo porque caminó con una lentitud que ni el mismo creía fuese propia. (De eso se dio cuenta a mitad de camino, pero no fue suficiente para apresurar su paso.)

Cuando llegó a su residencia, luego de abrir la puerta y encontrar a una de sus sobrinas corriendo de un lado a otro, se dio cuenta que había llegado una de sus hermanas mayores. Ahora entendía porqué su madre había hecho un desayuno tan rico.

— ¡Llegué! —un grito que sabía sería escuchado sin muchos problemas.

— ¿Te acordaste que tenías casa? —su madre hizo aparición desde la cocina hasta el pasillo en donde él estaba parado. Jaejoong tuvo que sonreír cuando la vio con un mantel secándose las manos.

—Me fui por menos de un día, mamá, no es necesario este alboroto. Además, ya tengo 25 años, soy bastante mayor —Jaejoong abrazó a su madre por la cintura cuando esta le dio la espalda a la par que negaba con su cabeza.

—No creo que sea necesario recordarte que, más que mal, sigues viviendo en esta casa, ¿verdad?... Llegó tu hermana mayor hoy en la mañana.

El joven la dejó de abrazar cuando notó que no estaba molesta, sino que solo que estaba tratando de  hacer su papel de madre preocupada con uno de sus hijos menores.

—Vi a ChinHee cuando estaba entrando a la casa. Por ella hiciste esos panqueques, ¿verdad? No fue por esperarme —estaba tocando sentimientos, sí, y eso su madre lo sabía, por ello la mujer dejó un par de golpes en los brazos de su hijo.

— ¿Para qué me preguntas si ya sabes la respuesta?

— ¡Mamá!

—Yo que tú subo a tu cuarto, tus hermanas quisieron usarla esta vez de guarida.

— ¿No que siempre lo hacen?

 —Mejor ve.

Jaejoong no perdió el tiempo y fue hacia su habitación; no fue una sorpresa para él encontrar alguna de sus prendas de ropa desparramadas por toda la habitación, tampoco que su cama estuviera desordenada. Fue a revisar su mueble de libros y cuadernos de la universidad: para su suerte estaba todo intacto. Suspiró con resignación, con cansancio anticipado, pues el solo pensar que tenía que arreglar eso ya era demasiado agotador. ¿En qué momento su madre tuvo hijas después de él? Debieron habérselo prohibido.

—Bien, a ordenar.

No solo puso en su lugar las cosas que sus hermanas se habían encargado de desparramar, sino que también sacó un poco de basura (lápices rotos, marcadores gastados, hojas con garabatos y demás)  que fue acumulando durante algunos meses. No salió de su habitación hasta cerca de las ocho de la noche, hora en que su hermana ya se estaba yendo para su casa. Mientras había estado ordenando, esta había ido a la habitación a conversar unos minutos con él: se rieron, intercambiaron sucesos de sus vidas y recordaron cuando la joven aún vivía junto a ellos. Buenos recuerdos.

Jaejoong despidió a su hermana en la entrada de la casa con la mano antes de subir, casi corriendo, a su habitación. Durante el transcurso de la limpieza había hecho las consultas necesarias para saber si al próximo día debía ir a la universidad. Muchas afirmaciones a todas las preguntas que pudiera tener le verificaron que sí, tendría que ir.


Kim Jaejoong @bornfreeonekiss
Creo que mañana nos veremos en la plaza para irnos juntos, ¿o no?

Jaejoong no sabía si Changmin estaba conectado o si por lo menos estaba al pendiente de la red social. Bueno, lo descubriría si el menor le respondía.

Bajó por un pan con queso y un jugo, cosa que siempre comía antes de ir a acostarse. Estaba agotado, después de todo el orden a la pieza había sido más largo y profundo de lo que hubiese esperado.

El pelinegro se acomodó en la cama, sentado a lo indio, con la computadora frente a él y con el plato en sus piernas, dispuesto a comer su pequeño aperitivo. Mientras revisaba algunas cosas de la Universidad para matar el tiempo, como sus calificaciones por ejemplo, llegó una notificación de que había sido nombrado en Twitter. Sonrió de forma automática sin necesidad de ver la aplicación para saber de quién se trataba.

Shim Changmin @LordVoldemin
11:15 en la plaza. Si llegas tarde me iré solo. Nos vemos mañana, hyung.

Tomó del jugo con la pajita que muchas veces utilizaba. Estuvo a nada de toser por el líquido, ya que había reído al mismo tiempo.

Kim Jaejoong @bornfreeonekiss
A las 11:15 entonces, Changmin-ah. Nos vemos, dongsaeng< 3

Ah… había enviado un corazón.

Apagó la computadora tan rápido se dio cuenta de ese despiste, como si de esa forma la mención no llegara a su destinatario. Terminó de comer el pan y bebió un poco más de jugo antes de acostarse y dejar las cosas sucias en el suelo: las llevaría por la mañana al primer piso. Aun cuando no hacía demasiado frío, Jaejoong se tapó completamente, hasta llevar las mantas sobre su cabeza; cerró los ojos con fuerza, tratando de no pensar cosas de más, como que, por ejemplo, no recordaba haber deseado tanto que llegara pronto la mañana para ir a la Universidad; tampoco quería creer que era porque se iba a juntar con Changmin, porque… eso no podía ser.

Su estómago se revolvió y sus manos fueron a cubrir su rostro completamente. Bien, ya era mucho por ese día, había que dormir.





A la mañana siguiente, mientras la plaza se veía a solo unos pasos, Jaejoong refregó tantos sus ojos que ya había perdido la cuenta. La noche anterior apenas y había dormido, porque sus pensamientos no dejaron que tuviera un sueño tranquilo. ¿Por qué tenían que poner a Changmin en cada maldito pestañeo que daba para quedarse dormido? Morfeo lo odiaba, de eso no cabía duda.

—Uh, hyung, parece que no dormiste muy bien —No hubo un buenos días ni tampoco un saludo de mano cuando Jaejoong pasó por al lado de Changmin y continuó caminando hacia la Universidad.

—No hables, por tu culpa con suerte y habré dormido como dos horas, si es que junto todos los trozos.

— ¿Mi culpa? ¿Por qué mi culpa? —Changmin apresuró su paso hasta quedar junto a Jaejoong y así seguirle el ritmo—. No me digas que soñaste conmigo, hyung.

Dicen por ahí que el silencio otorga, por ello Jaejoong no articuló palabra alguna y simplemente hizo más rápido el andar.

—Apúrate, te voy a dejar atrás.

— ¿En serio soñaste conmigo?

—No me junto nunca más contigo en la mañana.

— ¡Pero hyung! ¡Respóndeme! ¿Qué hicimos en tu sueño?

Jaejoong detuvo sus pasos abruptamente y miró a Changmin directamente. Este último alcanzó a detener sus pasos, sino hubiese arrastrado a Jaejoong consigo al seguir avanzando.

—Primero: los sueños son míos. Segundo… Solo camina, ¿quieres?

Changmin no dijo nada más, porque el leve rubor de las mejillas de Jaejoong hizo que todas sus palabras se quedaran atascadas en algún lugar de su garganta y no quisieran salir de allí. ¿Por qué se ponía así? Ni que fuera un adolescente. El menor pasó las manos pro su cara y dio unos golpes en sus mejillas antes de volver al lado de Jaejoong y así caminar hacia su destino.

Había sido el comienzo de un día duro y ambos sabían, que mañanas como esas, habría mucho tiempo más mientras cada uno estuviera en el pensamiento del otro, y eso… y eso que recién se estaban conociendo.

——

Índice



¡Aquí está! Lo sé, lo sé, sé que me demoré un montón, pero ksjdiwueids estuve en un proceso en donde no podía escribir absolutamente nada y si escribía no era de mi gusta y y y <///3 no quería dejarles un capítulo feo ;u;

Espero, espero que puedan perdonar el alma de esta ciudadana que les trajo este capítulito.
Espero que las que siguen la historia estén por ahí♥. ¿Ustedes saben que yo las adoro? Las adoro, jujú.
Oh, y también espero que hayan disfrutado de este capítulo. De ahora las cosas avanzan de forma más loca y extraña<3.

P.D.: ¡El índice! Si van a él van a poder ver la imagen del ficccccssss, la hice por la noche, con los ojos pequeños, pero es que esto debía tener portada, ¿cómo no? >:

akjdkjf. Ya, me despido. Besosototototes y abrazotesssss a tooooodos/as♥

5 comentarios:

Emerald dijo...

Tengo mucha curiosidad con respecto a los sueños de Jaejoong, no saldrá un pequeño spot mas adelante??
Ese tira y afloja raro que tienen estos dos esta empezando a gustarme muuucho

Junsa dijo...

Woo De verdad la espera valió la pena, cada vez quedo más intrigada… Changmin es un coqueto y Jae un poco lento pero me encanta, esperare el siguiente cap quiero más acción jujuuj xd.
Saludos Romi ;) ♥ kiss

Romi Leiva dijo...

Va a salir es que no será solo ese sueño, sino que muchos más los que lo molestarán más adelante dskjff. Un adelanto<3
Aaaaaaah~ Me gusta mucho el que te esté gustando la extraña relación que están tenido ;;

Graaaaaaacias por leer y comentar, significa mucho, mucho♥

Romi Leiva dijo...

No es que sea lento, se hace el lento aldjkjff. Pero se me es adorable hacerlo de tal manera, en serio ;;; ChangmMin... ChangMin va a ser un verdadero coqueto más adelante, tal vez, tal vez kajkd.

Graaaaaaacias por leer ;; Saludos, saludos ♥

Yari Akumi dijo...

awwwwwwww me encanta la historia, tiene toque de realidad, y eso me encanta <3
Estare esperando con gusto los siguientes capitulos ^^